SÉ LO QUE OCURRIÓ... LOS CURSOS PASADOS

EDITORIAL HELICE

PRÓLOGO

SÉ LO QUE OCURRIÓ EN BIOCIENCIA LOS CURSOS PASADOS…

En un lugar de la Ciencia de cuyo nombre… ¡No, no me he vuelto loco... aún! Esta forma tan personal de comenzar un libro, pretende ser mi pequeño homenaje a uno de los eventos que sin lugar a dudas fueron más sonado a lo largo del “redondo” 2005: El 4º centenario de la publicación de El Quijote. Espero no tener que combatir contra muchos molinos a lo largo de la redacción de las próximas 200 páginas. Por otra parte, 2005 constituyó también el primer centenario del nacimiento del Premio Nobel Severo Ochoa (Luarca, 24 de septiembre de 1905- Madrid, 1 de noviembre de 1993), uno de los españoles, junto con el también Premio Nobel Ramón y Cajal, con mayor proyección científica universal. Por desgracia, 2005 comenzó con el eco de esa Gran Ola, de ese tsunami o “puerto de olas”, como en japonés indica su nombre, que ha segado la vida a cerca de 200.000 seres humanos. Y digo bien, seres humanos pues, sorprendentemente, pocos cadáveres de animales han sido hallados. Vaya mi más profundo reconocimiento para las víctimas de esta masacre de la naturaleza que parece casi irreal haya podido producirse en este comienzo del tercer milenio, en el cual podemos conseguir a precios humildes ingenios electrónicos que miden con precisión hasta la posición de nuestro primo, sentado en la silla de mimbre frente al zócalo de su casa encalada de ese pequeño pueblo extremeño, pongamos por caso… Esperemos que esta terrible lección nos haga reflexionar sobre nuestra frágil posición en la Tierra. Tan frágil que no tiene sentido que malgastemos nuestra existencia en guerras absurdas (por definición, guerra y absurda son sinónimos). Con toda nuestra actual sabiduría, poco parece haber cambiado desde que en 1755 otro terremoto, seguido de monstruosos frentes marinos, destruyeran Lisboa, azotaran la costa lusitana y nuestra querida Andalucía Occidental causando, en total, casi 100.000 muertos.

Pero dejemos las efemérides y las terribles desgracias, aunque sean de ámbito global, para adentrarnos en el contenido del presente libro, en aquellas noticias sobre ciencia, tecnología o medicina que han llenado las páginas y los espacios etéreos de todos los medios de comunicación a lo largo de, principalmente, el último par de años. El presente trabajo es fruto de la concesión de un proyecto del Ministerio de Educación y Ciencia, dentro del marco del Programa Nacional de Fomento de la Cultura Científica y Tecnológica. En este sentido, debería entenderse como la experiencia piloto de lo que podría constituir una colección periódica que resumiera y adaptara a la divulgación social todos aquellos acontecimientos referidos anteriormente que, de otra forma, quedarían únicamente accesibles para la comunicación entre expertos. Por ello, este trabajo será, necesariamente, algo más extenso; incluirá una pequeña, pero necesaria, visión histórica de cada tema. La Sociedad demanda información científica, y la demanda inteligible, redactada y difundida por sus creadores, no digerida e interpretada por profesionales alejados del tubo de ensayo que, en el mejor de los casos, no podrán interpretar los puntos vitales de la información como el investigador que la origina.

En el volumen 306 (17 de diciembre de 2004) de la prestigiosa revista científica Science se han hecho públicos los 10 descubrimientos que, a juicio de los editores, constituyeron el mayor aporte al conocimiento científico del año 2004. Huelga decir que suscribo el buen criterio de los sabios (¿Quién soy yo para llevarles la contraria?) y, por ello, trataré algunos de estos avances de la humanidad. No obstante, abordaremos otros temas que también han sido noticia a lo largo del pasado curso académico, aunque no merezcan una “mención de honor” en la gran revista internacional. Entre esos “noticiones” recientes que han maravillado a los expertos habría que mencionar, ¡cómo no!, el trabajo realizado por dos ingenios robóticos sobre la superficie de Marte, planeta que a raíz de los últimos descubrimientos podría haber albergado agua, mucha agua: ríos, mares, océanos y, probablemente, vida microscópica antes de adquirir su aspecto actual. Este descubrimiento realizado por los “geólogos errantes” Spirit y Opportunity ocupa el primer puesto de la peculiar hit-parade sobre lo más destacable en ciencia del 2004. A estos pequeños marcianos robóticos les sigue en popularidad un humano también pequeño, del tamaño de uno de esos hobbits descritos por J. R. R. Tolkien, bautizado como Homo floresiensis y descubierto por un equipo de antropólogos indonesios y australianos en la isla de Flores, cerca de Java, y que ha revolucionado la teoría de nuestra evolución como especie; nuestra percepción, hasta ahora mundialmente aceptada, de que estamos, o hemos estado, solos en el género Homo a partir de los últimos 30.000 años se tambalea. Al parecer, estos pequeños humanos, de los que se disponen restos correspondientes a varios individuos, habrían superado al Hombre de Neandertal en su coexistencia con el Hombre Moderno. Los restos encontrados tienen 12.000 años de antigüedad, toda una sorpresa que abre interrogantes tan apasionantes como ¿de dónde proceden?, ¿por qué se extinguieron?, ¿se han extinguido realmente? Obviamente, dado mi alejamiento científico de estos temas, la profundidad literaria que les podré dedicar será limitada.

En este paseo a vista de gaviota no pueden faltar los estudios en virología. Apenas volvimos a conciliar el sueño tras aquellas primeras voces de alarma por la aparición de un tipo de agente vírico, el coronavirus causante del Síndrome Agudo Respiratorio Severo (SARS), cuando nos amenazaron con la posibilidad de que un virulento virus de la Gripe causara una nueva pandemia. En el primer caso, tras un fuerte brote con altas tasas de mortalidad en China, países vecinos, y no tan vecinos como Canadá, se logró controlar al virus, por lo menos de momento. En el caso de la gripe, la posibilidad de un reajuste genómico entre el virus que infecta aves salvajes y el humano, originando una variante mortífera capaz de transmitirse con la naturalidad que lo hacen las distintas cepas que nos infectan cada año, ha puesto en pie a todas las organizaciones de control de epidemias de la Tierra. En la mente de todos están los más de 20 millones (40 millones según otras fuentes) de seres humanos que fueron asesinados por el mal llamado virus de la Gripe Española en 1918, aunque el hambre y la Primera Guerra Mundial pusieron su granito de arena. Asimismo, ocupan sitios de honor entre los descubrimientos y logros del 2004 el anuncio de obtención de clones humanos por parte del equipo del doctor Hwang, de Corea del Sur; la observación de que el mal llamado ADN basura juega en realidad un gran papel en la regulación de la expresión de nuestros genes; la elaboración y ensayo a gran escala de una nueva y eficaz vacuna contra la malaria, llevada a cabo por nuestro investigador el doctor Pedro Alonso; el descubrimiento de que la biodiversidad planetaria está en declive, con el cambio climático siempre amenazante, y el desarrollo de un nuevo método para analizar, in situ, el ADN de microorganismos presentes en ambientes acuáticos que hasta la fecha han sido difíciles de estudiar debido a su escasa capacidad de cultivarse en el laboratorio. La mayoría de estos temas van a ser comentados en su justa medida, siempre desde el prisma de la divulgación científica, para hacer asequible al estudiante y profesor de bachillerato con inquietudes científicas, o al joven alumno universitario más cercano a materializar dichas inquietudes, los aspectos fundamentales de los grandes aportes a la Ciencia, con mayúsculas. No obstante, que nadie confunda el lenguaje desenfadado o coloquial pretendido en el presente libro con falta de rigor científico. Muy al contrario, en todo momento presentaré los temas profundizando en los aspectos más relevantes para discutir, o dilucidar, tanto los detalles científicos y técnicos como sociales, jurídicos, éticos y hasta religiosos que subyacen tras muchos de estos grandes hallazgos. Para conseguir una mayor proximidad con el lector, al que respeto profundamente, he decidido escribir el texto con un lenguaje directo, relatos principalmente en primera persona y “tratándote” como a un colega profesional cercano.

Junto a los temas detallados anteriormente, se presentarán varios de los avances científicos-clínicos-tecnológicos que más polémica han desatado, y siguen desatando, entre los gobiernos y la sociedad de todo el mundo: La manipulación genética de organismos o transgénesis, el desarrollo de terapias celulares a partir de embriones humanos y los progresos en genómica y proteómica desencadenados a partir de la secuenciación de nuestra herencia genética. Todavía se sigue discutiendo en la ONU y en las diferentes Comisiones Europeas las normativas que han de regular la manipulación de seres vivos, la introducción de alimentos transgénicos en cada país, la autorización o no para el empleo de embriones humanos en investigación y la legalización de la clonación terapéutica, técnica que para muchos científicos, médicos y médicos-científicos podría constituir la panacea en la lucha contra muchas enfermedades que hasta hoy no tienen tratamiento efectivo, como diabetes, Alzheimer o Parkinson. Es importante estar informados de estos temas tan polémicos si queremos intervenir, con conocimiento de causa, en los múltiples foros de diálogo que generan, sin dejar que otros piensen, opinen y elaboren conclusiones por nosotros.

También tendremos un hueco merecido para noticias que, sin ser estrictamente científicas, tratan el aspecto humano de la misma. En este marco podríamos señalar la importancia que en el 2003-04 se le ha dado a la mujer científica, luchadora en varios frentes, como científica y como mujer, y que han aportado “piedras” cruciales para la construcción de ese gran edificio que constituye el Saber Científico, aunque no siempre les fuera reconocido todo el mérito al que realmente se hicieron merecedoras. Mencionaremos a Hypatia de Alejandría, matemática, astrónoma y filósofa, desaparecida mucho antes del 2004 de nuestra era, pero recientemente recordada como pionera de la ciencia moderna, o a la joven y desafortunada Rosalind Franklin, autora de la famosa fotografía de Rayos X de la molécula de ADN crucial para uno de los mayores descubrimientos del siglo XX: La estructura en doble hélice de la molécula de la vida, como la llamara Francis Crick, premio Nobel por dicho descubrimiento en 1962, junto a James Watson y Maurice Wilkins. Ya en nuestro curso 2003-04 hay que destacar los actos celebrados por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT), presidida por la investigadora Flora de Pablo, o la medalla de oro de la Organización Europea de Biología Molecular concedida a la doctora María Antonia Blasco por sus trabajos con la telomerasa, una enzima implicada en “cuidar” de los extremos de nuestros cromosomas y que podría estar implicada en procesos aparentemente tan distintos como el cáncer o el envejecimiento.

Como ya he comentado, la mayoría de los temas que componen este recorrido por la ciencia de “los últimos cursos académicos” se enmarcan dentro de la biología, tanto molecular como celular, la medicina o la biotecnología. No obstante, sería injusto no mencionar un par de descubrimientos, dentro de la física, que también han merecido los elogios de los editores y expertos de Science a lo largo del pasado año. Me estoy refiriendo al descubrimiento de una pareja de púlsares, estrellas de neutrones muy próximas que giran muy rápidamente y que ha representado, según los astrofísicos implicados, uno de los hallazgos más relevantes en los 36 años de historia del estudio de este tipo de estrellas. Por otra parte, tenemos agua, no la existente en Marte, sino la que constituye esos dos litros de líquido que todos nosotros deberíamos beber al día, como mínimo. El agua, ese preciado tesoro que tanta falta hace en nuestros campos y que ha sido estudiada química y molecularmente con ojos más críticos. Según investigadores estadounidenses, alemanes, holandeses y suecos, la estructura química que todos aprendimos del agua líquida podría pasar a la historia, aunque hay otros grupos de investigadores que aportan pruebas de rayos-X sugiriendo lo contrario, por lo que el debate y la controversia están servidos para los próximos años.

El presente libro persigue la continuidad, la selección periódica que lleve al estudiante, incluso al profano con sed de cultura científica, los últimos logros del ser humano en el ámbito de la biociencia. No obstante, también hay que echar la mirada hacia delante y acabar analizando hacia dónde apuntan los últimos resultados científicos, de qué tendremos que hablar a lo largo de los próximos años. Por supuesto y a modo de “avanzadilla”, al finalizar el 2006 se habrán comentado, como de hecho ya está ocurriendo mientras escribo esta introducción, todos los datos sobre el “titanizaje” de la sonda Huygens, procedente de la nodriza Cassini en la principal luna de Saturno. Se ha hecho famosa la corta grabación sonora que el ordenador de a bordo captó durante el descenso de la sonda a través de la helada e inhóspita atmósfera de Titán. Por cierto, como guiño de unión entre la astrofísica y la genética molecular, comentaré la coincidencia del nombre de la nave interplanetaria, Cassini, con el apellido de la joven y atractiva controladora de Gattaca, empresa aeroespacial (que da nombre a la película dirigida por Andrew Niccol) desarrollada por y para el personal perfeccionado genéticamente. Irene Cassini (Uma Thurman) es la bella amante de Vincent Freeman (Ethan Hawke), joven “natural no-válido” nacido sin modificaciones genéticas que, contra todo pronóstico lleva a cabo su sueño: embarcarse en una nave tripulada curiosamente hacia Titán, confirmando que el espíritu humano no cabe en genoma alguno ni en sus absurdas estadísticas sobre cómo hemos de vivir o cuándo y por qué hemos de morir. Y ya que hablamos de Vida, también se está empezando a tratar uno de los temas, la obesidad, que más preocupan a casi cualquier ciudadano de los países industrializados inmerso en “la buena vida”; la mayor agencia de control farmacológico del Mundo, la norteamericana FDA (Food and Drug Administration) está relajando sus exigencias de control a la hora de recabar datos de seguridad en medicamentos. Con esta perspectiva, las empresas farmacéuticas se han lanzado a elaborar más de 100 productos destinados a combatir la obesidad. De todos ellos, hay uno que suena con más clarinetes, Rimonabant, compuesto que actúa en los mismos receptores cerebrales que la marihuana y proporcionaría, además de una pérdida de peso a largo plazo, una mayor facilidad para dejar de fumar. Sólo faltaría que, además, nos “desenganchara” de la telebasura…

Dentro de nuestras fronteras, y para cuando hayas leído este libro, ya se habrá tenido que reglamentar las leyes de reproducción asistida, biomedicina y manipulación genética de todo tipo de organismo, sin excepciones. Pero no todo va a ser “vaca gorda” en investigación. También persisten, y persistirán los graves problemas de los que adolece la ciencia: La financiación. A ambos lados del Atlántico se están registrando denuncias y protestas de los científicos que, por una parte y como ocurre en el caso de la Administración de Bush, reclaman menos vinculación religiosa entre las decisiones del Estado y los asuntos de ciencia y por otro, aquí en Europa, se reclama mayor inversión en investigación no armamentística.

En cuanto al formato, estructura y organización de éste, mi cuarto trabajo de divulgación científica, seguirá el esquema básico de sus predecesores (si algo funciona, ¡ni lo toques! solía decir un técnico en electrónica amigo de la familia…). Sin perder el rigor, como se ha comentado anteriormente, el libro pretende ser ameno, huir de los conceptos o definiciones demasiado técnicas y dar una visión global del “Estado de la Nación” en temas relacionados con la investigación científica. A partir de la introducción sobre el origen de la biología molecular moderna, seguirán los últimos logros en secuenciación de genomas, expresión génica, transgénesis o manipulación de células troncales (madre) con fines científicos y terapéuticos. Al no perder de vista el título del libro, no serán trabajos bibliográficos de cada tema, sino una exposición de los avances de los últimos años, precedidos de su correspondiente introducción histórica. A continuación, habrá una sección sobre microbiología y virología donde trataré la aparición del SARS, el avance de la gripe o la descripción de algunos brotes víricos más o menos curiosos, como el que condenó a todo un trasatlántico de lujo a diarreas... También se hablará de esa nueva y prometedora vacuna contra la malaria, sin olvidarnos de otras contra diferentes infecciones víricas con un posible efecto de “vacuna contra algunos tipos de tumores”. Finalmente, dedicaremos un apartado-homenaje a la mujer científica y un necesariamente breve capítulo popurrí de otras noticias destacadas en ciencia. Acompañando al texto principal, se intercalarán diferentes notas a pie de página y “cajas” aclaratorias o de información adicional que pretenderán ampliar algún que otro concepto que considere oportuno.

Los términos científicos nuevos que vayan apareciendo en el texto estarán bien definidos. Además, al final del libro podrá consultarse un glosario básico con aquellas siglas y conceptos importantes para la total comprensión de la lectura. Asimismo, en el apartado de sugerencias bibliográficas aparecerán unas cuantas citas, tanto en formato clásico como mediante la dirección URL (dirección de Internet) sobre aquellos libros o páginas Web que aborden información general entretenida, básica e importante sobre el contenido de cualquiera de los temas tratados. Aunque se mencionarán trabajos concretos llevados a cabo por grupos de investigadores expertos, no se incluirán dichas citas entre las referencias. Para consultarlas, dispondremos de las siguientes direcciones de motores de búsqueda en Internet: www.google.com, para búsquedas generales, y http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi para entrar en un buscador específico de revistas científicos donde, al introducir una palabra clave o el nombre de los autores del trabajo, aparecerá un resumen y un link (enlace) al texto original.

Para finalizar, querría hacer mía la frase de uno de los intelectuales europeos más prestigiosos, el poeta y ensayista Hans Magnum Enzensberger, autor del libro “El Diablo de los números” (Siruela, 1997) y premio Príncipe de Asturias 2002: “Todo lo que pueda hacerse, se hará”. Y como no por mucho repetirlo va a perder credibilidad, dedico este nuevo pasito en Cultura Científica, a través de los siguientes y actualizados versillos, a mi familia, siempre a mi familia...

 

Con esta obra, nombre

de esas Criaturas

que iluminan

hasta el susurro de

una madrugada trasnochada,

os doy las gracias,

mi Esposa, mis muchas Vidas,

mis Niños...

 

La realización del presente trabajo ha sido posible gracias a la financiación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, dentro del Programa Nacional de Difusión Científica y Técnica. Plan Nacional de I+D+I. 2004-2007.