El desarrollo de vacunas eficaces y seguras es una prioridad en salud global, tanto en humanos como en animales. Un nuevo estudio demuestra que una vacuna experimental frente al virus de la fiebre aftosa es capaz de activar de forma eficaz el sistema inmunitario y generar una respuesta protectora duradera.
Para que una vacuna funcione bien, debe activar una parte clave del sistema inmune: los centros germinales. Estas estructuras, que se forman en los ganglios linfáticos tras la vacunación, son el lugar donde las células del sistema inmune “aprenden” a reconocer mejor al patógeno y a producir anticuerpos más eficaces.
En estos centros germinales, dos tipos de células —los linfocitos B y los linfocitos T— colaboran estrechamente. Gracias a esta interacción, los linfocitos B se multiplican, mejoran la calidad de los anticuerpos que producen y se transforman en células especializadas capaces de generar anticuerpos durante mucho tiempo.
Una vacuna diseñada con precisión molecular
El trabajo, liderado desde el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM, CSIC-UAM) por los grupos de Francisco Sobrino y Nuria Martínez Martín, analiza una vacuna experimental frente al virus de la fiebre aftosa, una enfermedad que afecta gravemente al ganado a nivel mundial. La vacuna está basada en una estructura sintética que combina pequeños fragmentos del virus, diseñados para ser reconocidos por el sistema inmunitario.
Para evaluar su eficacia, los investigadores utilizaron un modelo en ratón y analizaron la respuesta inmune mediante técnicas avanzadas. Los resultados muestran que la vacuna induce la formación de centros germinales en los ganglios linfáticos cercanos al punto de inyección.
Además, se observó un aumento significativo de células que producen anticuerpos del tipo IgG1, asociados a respuestas inmunes maduras y eficaces. Estas células también se detectaron en la médula ósea, lo que indica que pueden mantenerse activas durante largos periodos y seguir produciendo anticuerpos en el tiempo.
Evidencias de una protección prolongada
En conjunto, los datos demuestran que esta vacuna es capaz de activar los mecanismos necesarios para generar una respuesta inmune sólida y duradera. La formación de centros germinales, la producción de anticuerpos de alta calidad y la presencia de células de larga vida son indicadores clave de protección frente a infecciones.
“Estos resultados muestran que las vacunas sintéticas basadas en péptidos pueden activar de forma muy eficaz los mecanismos que generan memoria inmunológica duradera”, explica Francisco Sobrino, investigador principal del estudio en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM-CSIC-UAM). “Este enfoque abre nuevas vías para el desarrollo de vacunas más precisas y seguras frente a enfermedades animales de gran impacto”.
Estos resultados respaldan el potencial de las vacunas sintéticas basadas en péptidos como una estrategia prometedora para el control de enfermedades infecciosas en animales, con posibles aplicaciones futuras en otros contextos.
Referencia
Iborra-Pernichi M, de León P, Torres E, Defaus S, Blanco E, Andreu D, Martínez-Martín N, Sobrino F. Foot-and-mouth disease virus-derived dendrimer peptides induce germinal center-dependent antibody responses and IgG1 plasma cell differentiation in mice. Scientific Reports, 12 de marzo de 2026. DOI: 10.1038/s41598-026-42982-2



