Un nuevo estudio ha demostrado que el ejercicio físico provoca cambios distintos en la forma en que las células musculares producen energía en hombres y mujeres.
La investigación, liderada por los profesores Sara Cogliati (Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, CBM-CSIC-UAM), Rafael Casuso (Universidad de Loyola) y Jesús R. Huertas (Universidad de Granada) y publicada en la revista Cell Reports, analiza el comportamiento de las mitocondrias, estructuras celulares responsables de generar energía. En concreto, el trabajo se centra en cómo se organizan los llamados complejos respiratorios, que pueden agruparse en estructuras mayores conocidas como “supercomplejos”, fundamentales para el funcionamiento energético de las células. En el estudio también han participado investigadores de la Universidad de Copenhague (Nikolai Baastrup Nordsborg).
El músculo no responde igual en hombres y mujeres
Los resultados muestran que, durante el ejercicio, hombres y mujeres activan mecanismos diferentes a nivel molecular.
En los hombres, el ejercicio —especialmente a mayor intensidad— favorece la formación de estos supercomplejos mitocondriales. Este aumento se asocia además con una mayor eficiencia metabólica, reflejada en menores niveles de lactato durante el esfuerzo.
En cambio, en las mujeres, la organización de estos supercomplejos se mantiene estable independientemente de la intensidad del ejercicio, lo que sugiere la existencia de un mecanismo de regulación distinto.
“Estos resultados indican que la organización de las mitocondrias no solo es dinámica, sino que también está regulada de forma diferente en hombres y mujeres”, explica Sara Cogliati, autora del estudio e investigadora principal en el CBM.
El estudio se llevó a cabo con personas jóvenes, sanas y físicamente activas, que realizaron sesiones de ejercicio de intensidad moderada y alta. A partir de muestras de músculo esquelético, los investigadores analizaron las adaptaciones en la maquinaria celular encargada de producir energía.
Implicaciones para la salud y el deporte
Este trabajo aporta nuevas evidencias de que el sexo biológico influye directamente en la regulación energética celular. Según los investigadores, estos hallazgos podrían tener implicaciones relevantes en el diseño de estrategias personalizadas de entrenamiento, así como en la prevención y tratamiento de enfermedades metabólicas.
“Comprender estas diferencias puede ser clave para desarrollar programas de ejercicio más eficaces y adaptados a cada persona”, señalan los investigadores.
En conjunto, el estudio demuestra que el ejercicio puede remodelar la arquitectura interna de las células musculares, pero que este proceso ocurre de forma diferente en hombres y mujeres, abriendo nuevas líneas de investigación en rendimiento físico, metabolismo y salud.
El estudio ha sido liderado por el CBM gracias al proyecto de Generación del Conocimiento 2023 con referencia PID2023-148516OB-I00, titulado “Estradiol y oxidación de ácidos grasos: entender su relación para proteger el corazón de la mujer posmenopáusica” (LYDIA), y por el Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada, gracias al proyecto de Generación del Conocimiento 2022 con referencia PID2022-140453OB-I00 y título “Sexual dimorphism within skeletal muscle: a perspective focused on the dynamic functionality of the mitochondrial electron transport chain (MitochonSex)”.
Referencia
Huertas J*, Aragón-Vela J, Breenfeldt Andersen A, Bejder J, Nybo L, Nordsborg N, Rodríguez-Carrillo A, Enríquez J, Cogliati S*, Casuso R*. Exercise induces sex-specific assembly of mitochondrial supercomplexes. Cell Reports (2026). DOI: 10.1016/j.celrep.2026.117217



